𝗦𝗨𝗥𝗖𝗢 𝗬 𝗦𝗨𝗦 𝗦𝗔𝗡𝗧𝗜́𝗦𝗜𝗠𝗔𝗦 𝗖𝗥𝗨𝗖𝗘𝗦: 𝗨𝗡𝗔 𝗧𝗥𝗔𝗗𝗜𝗖𝗜𝗢́𝗡 𝗗𝗘 𝗙𝗘, 𝗖𝗨𝗟𝗧𝗨𝗥𝗔 𝗬 𝗕𝗘𝗟𝗟𝗘𝗭𝗔 𝗔𝗡𝗗𝗜𝗡𝗔 𝗤𝗨𝗘 𝗖𝗢𝗡𝗤𝗨𝗜𝗦𝗧𝗔 𝗔 𝗦𝗨𝗦 𝗩𝗜𝗦𝗜𝗧𝗔𝗡𝗧𝗘𝗦
Por: Carlos Orozco –
El Periodista Más Verde
Foto: Sirley Rios Acuña - 2012
Entre el sonido de las campanas, el eco de las bandas
musicales y el fervor de cientos de devotos, el distrito de Surco, en la
provincia de Huarochirí, revive cada año una de sus expresiones culturales y
religiosas más emblemáticas: la Festividad de las Santísimas Cruces de Surco,
una celebración que combina fe, tradición, gastronomía y paisajes
impresionantes en una experiencia única para propios y visitantes.
Esta tradicional festividad, considerada una de las más importantes del calendario religioso y sociocultural del distrito, se desarrolla durante el segundo viernes y sábado de junio en honor a la Santísima Cruz de Jurco, Misionera, Shurura, Huique, Quisho, Cuchimachay y Cupampa; además de las cruces de Lúcumo y La Lechera, celebradas el primer sábado del mismo mes.
La celebración se inicia con el solemne recibimiento de las santísimas cruces en la histórica Iglesia Colonial San Jerónimo de Surco, donde los mayordomos, hermandades y fieles participan de la misa de víspera. Al caer la noche, la emoción se apodera de la plaza principal con la espectacular quema de castillos y fuegos artificiales que iluminan el cielo surqueño, anunciando la llegada del día central.
Desde las primeras horas del sábado, el sonido de los
camaretazos despierta al pueblo para rendir homenaje a los sagrados maderos.
Las actividades continúan con la recepción de bandas musicales, el tradicional
ponche surqueño, la misa solemne y el esperado contrapunto musical en el frontis
de la iglesia, donde las bandas musicales llenan de color y alegría la jornada.
La gastronomía también ocupa un lugar especial en la
festividad. Los asistentes disfrutan de platos tradicionales como la patasca,
la encebollada, la pachamanca, el asado de carne y la mazamorra de calabaza,
preparados por los mayordomos para compartir con la comunidad y los visitantes.
Uno de los momentos más emotivos ocurre cuando las cruces
emprenden su peregrinación hacia sus respectivas capillas ubicadas en las
alturas de los cerros que rodean Surco. La caminata, acompañada por bandas
musicales y fieles devotos, ofrece vistas panorámicas de extraordinaria belleza
paisajística, convirtiendo el recorrido en una experiencia espiritual y
turística inolvidable.
Al llegar a las capillas, se realizan ceremonias de
agradecimiento, el nombramiento de los nuevos mayordomos y la tradicional
colocación de la “yuca”, símbolo de compromiso y continuidad de esta ancestral
costumbre. La festividad culmina con el tradicional “Jala Jala”, cenas de
confraternidad, cortamontes y bailes populares que se prolongan hasta altas
horas de la noche.
Más que una celebración religiosa, la Festividad de las
Santísimas Cruces de Surco constituye un valioso patrimonio cultural vivo que
ha sido transmitido de generación en generación. Su riqueza costumbrista, la
participación comunitaria, la profunda fe de sus habitantes y el entorno
natural que la rodea la convierten en un atractivo de gran interés turístico
para quienes buscan conocer las auténticas tradiciones de los Andes peruanos.
Visitar
Surco durante esta festividad es encontrarse con la esencia misma de un pueblo
que mantiene intactas sus raíces, donde la devoción, la cultura y la
hospitalidad se unen para ofrecer una experiencia enriquecedora e inigualable.











